Joaquin Phoenix deja la interpretación para dedicarse a la música
En 2009 estrenará la que será su última película: 'Two lovers', de James Gray
Me enteré hace ya unos días y la verdad es que no me hizo ni pizca de gracia: ¡para uno que me enloquece!
Fue él mismo quien dijo al programa de televisión de EEUU 'Extra' que ha decidido abandonar el mundo del cine para centrarse en su carrera musical. Posteriormente, también personalmente, aseguró que la película 'Two Lovers' será su ultima aparición en el cine.
Joaquín Rafael Phoenix, nacido en San Juan de Puerto Rico el 28 de octubre de 1974, es hijo de los misioneros de la "Iglesia de Dios" John Lee Bottom y Arlyn Sharon Dunitz, hoy conocida por Heart Phoenix. Es la suya una familia de artistas conocida mayormente por su hermano, River Phoenix, quien murió trágicamente hace ya unos cuantos años. Joaquín tiene tres hermanas más, llamadas Liberty Butterfly (Mariposa de Libertad), Summer Joy (Alegría de Verano) y Rainbow Joan of Arc (Arcoíris Juana de Arco), todas ellas dedicadas a la interpretación, al igual que Joaquín, quien comenzó su carrera con el nombre de Leaf (Hoja) Phoenix.
Debutó en el cine en 1986 bajo la dirección de Harry Winer, en "S.O.S. Equipo Azul".. Entre 1995 y 1998, fue novio de Liv Tyler, con quien rodó una película: "El secreto de los Abbott".
El año 2000 marcaría un antes y un después en su carrera.
Fue ese año cuando interpretó al emperador romano Cómodo, en la película Gladiator -más conocida por mí como "Mierdator"-, papel que le supuso una nominación al Oscar (el único al que salvo de la quema ante semejante bodrio) y a los Globos de Oro como mejor actor de reparto.
Joaquín participó en Señales junto a Mel Gibson, donde se mostraba con un poco más de peso, y en El Bosque (también llamada La Aldea), que me encantó, donde interpretó al gentil Lucius Hunt.
En el 2005 realizó la película Walk the Line (En la cuerda floja en español), en la cual interpreta el papel del músico Johnny Cash y por la cual ganó un Globo de Oro como "Mejor Actor de Comedia o Musical", logrando, también, una nominación para el Oscar.
Actualmente trabaja en un disco en colaboración con Tim Burgess, el vocalista de la banda británica "The Charlatans". Su carrera ya tiene unos sólidos cimientos: su contribución a la banda sonora de 'En la cuerda floja' le valió numerosos galardones, entre ellos un Grammy.
La cuestión es que me encanta interpretando y de él me gusta todo lo que conozco, incluída esa cicatriz con la que ya nació y que la gran mayoría de gentes achaca, erróneamente, a la operación de un labio leporino.
Encima, acabo de enterarme de que es vegano, como yo y que, por tanto, está en contra de la utilización de animales para vestir, comer, divertirse, etc...¿Y si su música me parece insufrible? ¡No quiero ni pensarlo! Claro que, siempre nos quedará recurrir al DVD.
Hoy me he decidido a traeros algo muy especial para mí.
Hoy os traigo un video que narra, de un modo muy conciso, lo que viene a ser el secreto de la felicidad, eso que todos buscamos y que muchos continúan empeñados en conseguir a través del consumo más servil y a través de tapar agujeros internos con elementos externos a sí mismos.
Hoy el video es una simple excusa para daros a conocer a un hombre increíble.
Hoy quiero daros a conocer a Matthieu Ricard: el hombre más feliz sobre la faz de la Tierra.
Nacido en París en 1946, el «monje feliz», como se le conoce en todo el mundo, creció en un ambiente ilustrado. Su padre, Jean-François Revel, fue un reconocido escritor, filósofo y miembro de la Academia Francesa. Su madre dedicó gran parte de su vida profesional a la pintura surrealista y tuvo un gran éxito antes de convertirse, también ella, en monja budista.
Ricard vivió en su juventud los excesos propios del París de los años 60 y, tras terminar sus estudios de secundaria, se decidió por las ciencias. Hizo su doctorado en genética celular, en el Instituto Pasteur de París, y trabajó con el premio Nobel de medicina François Jacob. Parecía destinado a convertirse en uno de los grandes investigadores del campo de la biología cuando le dio a su padre el disgusto de su vida.
El estudio de textos budistas desencadenó una llamada espiritual que le llevó a dejarlo todo. Con el mundo a sus pies, siendo un excelente biólogo molecular y a punto de convertirse en una eminencia científica, un buen día decidió que ése no era el rumbo que quería para su vida. Decidió que el laboratorio no era lo suyo y partió hacia el Himalaya para hacerse discípulo de Kangyur Rinpoche, un histórico maestro tibetano de la tradición Nyingma, la más ancestral escuela del budismo.
Adoptó el celibato y la pobreza de los monjes e inició una nueva vida desde cero. Era el año 1972 y las próximas tres décadas de este francés de carácter suave y cultura exquisita –el único europeo que lee, habla y traduce el tibetano clásico– iban a ser dignas del mejor guión de una película.
Tras estudiar con los grandes maestros del budismo, pasar meses en retiros y recorrer los pueblos del Himalaya, conoció al Dalai Lama y en 1989 se convirtió en uno de sus principales asesores y en su traductor al francés. Su posición como mano derecha del Señor de la Compasión le ha convertido en la figura budista occidental más influyente del mundo y llevó al gobierno francés a concederle la Orden Nacional Francesa.
La vida elegida por Ricard le enfrentó a los ideales en los que se había formado y al ateísmo de su padre. Ambos decidieron discutir sus diferencias en "El monje y el fisólofo", un diálogo que sólo en Francia vendió 500.000 copias y en el que la búsqueda de la felicidad está presente en cada capítulo. «Tenía muchas esperanzas en su futuro profesional y me parecía una lástima que abandonara [su carrera científica]. Después me di cuenta de que había transferido su espíritu científico al estudio del budismo», decía su padre antes de morir, una vez hubo aceptado la elección de Matthieu.
Es de esta forma como, tras una vida de renuncia a lo material y de ensimismación (así lo llamaba Herman Hesse) en su Yo, Ricard ha logrado la sabiduría a través de la paz y el autoconocimiento, dos vías que seguro pueden llevarnos a la felicidad.
Hoy es la mano derecha del Dalai Lama y ha donado millones de euros -producto de la venta de sus libros- a monasterios y obras de caridad. Pero eso no es la causa, sino la consecuencia de su felicidad…
Este budista francés no plantea, además, que su modo de vida deba ser adoptado por todo el mundo para lograr la felicidad. Por el contrario, y con mucha razón, plantea que la felicidad está dentro de nosotros, y que ésta puede aprenderse y entrenarse, sabiendo dónde mirar y hacia dónde dirigirse. Ricard admite que su camino no es más que uno entre muchos, pero advierte que ser feliz necesariamente sucede al dejar de culpar a los demás de nuestra infelicidad y buscar la causa en nuestra propia mente.
“Vivir las experiencias que nos ofrece la vida, es obligatorio; sufrirlas o gozarlas, es opcional”. «¿Acaso quieres vivir una vida en la que tu felicidad dependa de otras personas?».
Desde el año 2000, Matthieu Ricard ha sido un miembro activo del Instituto para el Pensamiento y la Vida y participa en la investigación científica actual sobre el entrenamiento mental y la plasticidad del cerebro. Además es co-director del monasterio budista de Shechen en Nepal. Allí se consagra a realizar y desarrollar los proyectos de Khyentse Rinpoche.
En cuanto a sus proyectos humanitarios, Matthieu tiene en ejecución proyectos para sostener en el Tibet dieciséis clínicas, siete escuelas (incluyendo una para 800 niños huérfanos que atraviesan desesperados el Himalaya en busca de una formación en su cultura, en la India) y programas que también acogen a cientos de personas mayores. Igualmente costea la construcción de siete puentes.
Lograr el objetivo de la dicha no es fácil. Ricard ha escrito una decena de libros y cientos de artículos tratando de mostrar el camino y, aunque la mayoría de sus obras se han convertido en éxitos editoriales, el propio autor descarta que su lectura garantice el éxito.
Al igual que un logro en atletismo o en la vida laboral, el cambio sólo es posible con esfuerzo y tenacidad, pero Ricard asegura que todo habrá merecido la pena una vez se alcanza el estado de éxtasis mental que logran los elegidos. En su "Defensa de la felicidad" (Urano), la traducción de su último libro publicado en España, el monje explica cómo nuestra vida puede ser transformada incluso a través de variaciones mínimas en la manera en que manejamos nuestros pensamientos y «percibimos el mundo que nos rodea».
Ricard suele acudir a una anécdota del Dalai Lama para negar que el control de los impulsos negativos sea igual a pasividad o falta de respuesta, por ejemplo ante un crimen o un genocidio. «Alguien le preguntó en una ocasión al Dalai Lama qué haría si alguien entra en una habitación para matar a todos los presentes. Su respuesta irónica fue: «Empezaría por dispararle a las piernas. Y si eso no funciona, apuntaría a la cabeza».
Ricard cree que el problema es que nuestros sentimientos negativos hacia otras personas no están a menudo justificados, sino que los hemos creado nosotros en nuestra mente de forma artificial como respuesta a nuestras propias frustraciones. Y ése es uno de los impulsos que el monje francés piensa que hay que aprender a controlar si se quiere ser feliz.
Para él, la felicidad es «un tesoro escondido en lo más profundo de cada persona». Atraparla es cuestión de práctica y fuerza de voluntad, no de bienes materiales, poder o belleza. Los que llegan al final del viaje y logran la serenidad que lleva a la dicha, asegura Ricard, sienten lo mismo que «un pájaro cuando es liberado de su jaula».
Incluso la pérdida de los seres queridos puede sobrellevarse con relativa facilidad si se afronta la muerte desde una perspectiva nueva, menos centrada en su dramatismo. «Mi padre murió el año pasado a los 82 años. Como dependía tanto de su brillantez intelectual, cuando se vio limitado se desanimó», aseguró el monje, para quien la muerte de quienes nos rodean debe ser aceptada como un paso más en el ciclo natural de la vida y no necesariamente como un episodio triste.
«El mejor homenaje que podemos ofrecer a los que ya no están con nosotros es vivir la vida de forma constructiva, ser conscientes de que nacemos solos y morimos solos. ¿Por qué no sentir que cada ser humano es nuestro familiar, que cada casa es nuestro hogar?»
Matthieu Ricard, en lugar de una casa en la playa, ha elegido una vida contemplativa en el monasterio nepalí de Shechen. Matthieu Ricard ha regalado los millones de euros procedentes de sus libros (se han vendido millones de copias en todo el mundo y han sido traducidos a una decena de lenguas). Matthieu Ricard ha evitado los conflictos propios de la vida en pareja.
El «hombre más feliz del mundo» no sugiere que todo el mundo haga lo mismo para encontrar la dicha. Sólo que aprendamos que la deseada casa de la playa, los millones en el banco, poseer la mejor figura o esa pareja tan atractiva tampoco nos conducirán a ella. Aprender a contentarnos con lo que tenemos, quizá sí.
A sus 61 años, quien hoy es asesor personal del Dalai Lama, tiene una vida digna de un guión de cine y por eso hoy he querido traeros una parte de él hasta aquí y recordaros que ser felices depende de nosotros mismos, que es un aprendizaje, una actitud, un camino, una forma de vivir y no una meta por alcanzar.
Adoro a Daniel Day-Lewis. Claro que, si sus capacidades interpretativas fuesen similares a las de Anita Obregón, creo que me gustaría casi igual. Y es que de este caballerote, me subyuga todo lo que conozco de él, incluso su fama de huraño y las excentricidades que comete, según el más común de los mortales, y que lo ye envidio sanamente.
Por si no lo conocéis como debiera, aquí os brindo información sobre su vida y obras... Los milagros no tardarán mucho en aparecer, jeje.
A Daniel, su relación con el cine le viene de nacimiento. Su abuelo materno, Sir Michael Balcon, era un importante productor del cine británico, su padre, Cecil Day-Lewis, era un poeta inglés y su madre, Jill Balcon, es una actriz de teatro.
Su carrera empezó con una breve aparición en la película Sunday Bloody Sunday en 1971 cuando apenas era un niño.
Se formó como actor en la Bristol Old Vic School, y dedicó toda la década de los 70 y los primeros 80 a los escenarios teatrales. Durante aquellos años trabajó con diferentes compañias de prestigio, interpretando el papel protagonista en obras tan notables como Otro país, Drácula, Futurists y Hamlet.
Su debut como actor adulto lo realizó por medio de un papel corto en la multipremiada película Gandhi, en 1982.
Tiene fama de ser uno de los actores que mejor saben meterse en la piel de sus personajes. Artista camaleónico, es capaz de bordar papeles muy diferentes por lo que ha sido comparado, en más de una ocasión, con el increíble Robert De Niro, otro de mis actores -y hombres- favoritos.
Desde sus primeras apariciones en la gran pantalla, ha conseguido impresionar tanto a los críticos como a los espectadores por su versatilidad, saltando sin problemas de un registro a otro. Esa habilidad quedó clara en 1986, cuando se estrenaron a la vez dos películas en las que interpretaba, con gran acierto, a personajes muy diferentes: el punk londinense y homofobo que mantiene una relación homosexual con un antiguo amigo del colegio en "Mi hermosa lavandería" y el refinado abogado de Una habitación con vistas. Ambos trabajos le hicieron valedor de un premio de la crítica neoyorkina al mejor actor de reparto.
Luego llegaron otras películas como La insoportable levedad del ser con Juliette Binoche, hasta que en 1989 le ofrecieron el papel de Christy Brown, un artista irlandés discapacitado en Mi pie izquierdo. Este papel fue el que le dio fama y un Óscar entre numerosos premios y nominaciones como la del Globo de Oro.
Con este director, el irlandés Jim Sheridan, colaboró en otras dos ocasiones: en la película En el nombre del Padre, en 1993 sobre el tema de los Cuatro de Guilford, acusados injustamente de pertenencia al IRA, con Emma Thompson y por la cual consiguió otra nominación al Óscar además de otras nominaciones y premios, y The Boxer en 1997.
Entre medias se ha labrado un camino también en Hollywood con películas como el afamado film El último mohicano de Michael Mann de 1992, La edad de la inocencia en 1993 de Martin Scorsese, El Crisol de 1996 o Gangs of New York de 2002, también de Scorsese y que le proporcionó su tercera nominación al Óscar.
Aunque lleva años retirado en Italia, donde trabaja como zapatero, Day-Lewis regresó en 2002 a la gran pantalla para trabajar de nuevo con Martin Scorsese en su aclamada Gangs of New York, que protagoniza junto a Leonardo DiCaprio y Cameron Diaz. Por ese trabajofue nominado al Oscar como mejor actor.
Uno de sus últimos trabajos ha sido una película dirigida por su mujer, Rebecca Miller, hija del dramaturgo Arthur Miller, con la que se casó en 1996 y tiene dos hijos. La cinta, llamada The Ballad of Jake and Rose ("Nunca te dejaré"), narra la vida de un padre con enfermedad terminal y pasado hippie y su hija, en lo que quedó de una comuna creada por aquel movimiento en los años 70.
Además, Daniel tiene un hijo anterior de la relación que mantuvo con la actriz Isabelle Adjani y también sostuvo relaciones con Julia Roberts y la actriz Winona Ryder.
Nunca aparece en la prensa rosa y rara vez concede entrevistas. Sólo se le puede ver en la gran pantalla, y con poca frecuencia.
Acaba de estrenar There will be blood ("Pozos de ambición"), basada en la novela "Oil!" de Upton Sinclair y dirigida por Paul Thomas Anderson, por la que ha ganado el Globo de Oro al Mejor Actor en la categoría de Drama y se encuentra nominado al Oscar al Mejor Actor.
Sus primeras críticas han sido bastante entusiastas, catalogándola, incluso, como una de las mejores películas de los últimos años. ¡Qué ganas tengo de verla!
Aunque ya le había visto antes, le descubrí hace 13 años, gracias al genial Bernardo Bertolucci, cuando, perdida en la oscuridad de una sala cinematográfica, encarnaba a un delgadísimo e inolvidable Príncipe Siddharta. Me impactaron tanto su presencia y su interpretación que regresé a la misma sala oscura tres veces más y, desde entonces, el bello Keanu, con sus kilos de más o sus kilos de menos, se ha convertido en "uno de los míos".
Siempre digo que si me llega a pillar con 15 años menos, hubiese empapelado todos mis libros del cole y todo mi cuarto con fotos y pósters suyos.
BIOGRAFÍA
Keanu Charles Reeves, nombre completo de Keanu Reeves, nació el 2 de Septiembre de 1.964 en la ciudad de Beirut, Líbano, de madre inglesa y de padre chino-hawaiano.
Su nombre significa "brisa fresca de las montañas" en hawaiano.
Precisamente, será a causa del trabajo de su padre, un geólogo que abandona a su familia cuando Keanu era un adolescente, por lo que vivió en Líbano, Hawai, Australia, Nueva York y Toronto.
Será en Canadá donde decida abandonar los estudios y dedicarse a la interpretación. Allí estudió arte dramático mientras trabajaba en el Theatre Arts High School, intervino en alguna serie de televisión como "Hanging" y rodó sus primeras películas.
A los dieciséis años se estableció definitivamente en Los Angeles para probar fortuna en Hollywood. A principios de los años ochenta realizó algún spot publicitario para marcas comerciales tan conocidas como Coca-cola o Kellogs Cornflakes.
Poco después comenzó a interpretar papeles secundarios en producciones norteamericanas como "Las amistades peligrosas".
Realizó trabajos con los todavía desconocidos Patrick Swayze o Rob Lowe en "Young blood" película con la que la crítica especializada empezó a tomarle en serio. Luego vinieron éxitos como la surfera "Le llamaban Bodhi", "Mi Idaho privado", de Gus van Sant, donde hizo un sobresaliente trabajo; "Speed" junto a Sandra Bullock o "Mucho ruido y pocas nueces, una adaptación de la obra de William Shakespeare dirigida por Kenneth Branagh.
Confiesa que tiene miedo a la oscuridad aunque le llaman "El Muro", apodo surgido de los partidos de hockey que jugaba de adolescente (jugaba de portero).
Entre sus aficiones están jugar al hockey sobre hielo, los bailes de salón y montar en moto (tiene una Norton Combat Commando de 1974) aunque ya ha tenido más de un susto (tuvieron que extirparle el bazo tras un accidente de tráfico con la moto). También toca el bajo en el grupo Dog Star.
Normalmente tiene que desmentir en todas las entrevistas su fama de gay que le viene desde que encarnó a uno en la película de Van Sant.
FILMOGRAFÍA COMPLETA
Una mirada en la oscuridad (2006)
La casa del lago (2006)
Thumbsucker (2006)
Constantine (2005)
Matrix reloaded (2003)
Matrix Revolutions (2003)
Cuando menos te lo esperas (2003)
Hardball (2002)
Noviembre dulce (2001)
Equipo a la fuerza (2000)
Juego asesino (2000)
Matrix (1998)
Pactar con el diablo (1997)
Reacción en cadena (1996)
Luna sin miel (1996)
Johnny Mnemonic (1995)
Un paseo por las nubes (1995)
Speed: Máxima potencia (1994)
Pequeño buda (1993)
La disparatada parada de los monstruos (1993)
Ellas también se deprimen (1993)
Mucho ruido y pocas nueces (1993)
Drácula de Bram Stoker (1992)
Le llaman Bodhi (1991)
Mi Idaho privado (1991)
El alucinante viaje de Bill y Ted (1991)
Te amaré hasta que te mate (1990)
Realidad y ficción (1990)
Dulce hogar, a veces (1989)
Las alucinantes aventuras de Bill y Ted (1989)
Las amistades peligrosas (1988)
Siempre con nosotros (1988)
Youngblood (Forja de campeón) (1986)
Bajo la influencia (1986)
Premonición
Instinto sádico
La noche antes
Rutgerus Johannes Martinus van Nistelrooij, más conocido como Ruud Van Nistelrooy, futbolista holandés.
Nacido el 1 de Julio de 1976 en Oss, Holanda, de padre español. Delantero centro de 1,88 metros de altura y 80 kilos de peso.
Su debut profesional fue en el FC Den Bosch en la temporada 1993/1994, en la segunda división holandesa.
Más tarde fue transferido al Heerenveen en 1997, y en ese equipo anotó 13 goles en 30 apariciones en la temporada 1997/1998. Su capacidad goleadora hizo que el PSV se fijara en él y lo fichara en 1998, por 4,2 millones dólares, un récord para el fútbol holandés.
Van Nistelrooy fue el goleador de esa temporada con 31 tantos y fue nombrado "Jugador Holandés del Año".
El 18 de Noviembre de ese mismo año debutó con la selección holandesa.
En la temporada 1999/2000 convirtió 29 goles más por lo que en el año 2000 fue designado nuevamente como "Jugador Holandés del Año". Luego estuvo lesionado de la rodilla y pasó un año entero de rehabilitación.
Durante el 2001 fue contratado por el Manchester United por 19 millones de dólares. En su primera temporada , 2001/2002, en el Manchester anotó 36 goles y en la segunda marcó 44 tantos.
En el año 2002 fue el máximo goleador de la Liga de Campeones.
Empezó la temporada 2003/2004 como había terminado la anterior, anotando dos veces en un partido.
Anotó su diana número 100 como jugador del Manchester el 7 de febrero de 2004, terminando la temporada con 28 goles.
La temporada 2004/2005 jugó 27 veces en liga viendo puerta en 16 ocasiones, y en copas europeas logró 8 tantos coronándose como máximo goleador de la Champions por encima de su compatriota, Roy Makaay.
Para el United jugó 219 veces anotando en 150 oportunidades. De esas 219 veces algunas fueron como capitán ante la ausencia de Ryan Giggs, Roy Keane, Gary Neville y Paul Scholes.
El día 27 de julio de 2006 se hizo público su fichaje por parte del Real Madrid.
Aunque tanto su club, el Manchester United y el propio jugador tenían una mejor oferta del Bayern Munich, van Nistelrooy presionó a la entidad británica para poder jugar donde él deseaba, en el conjunto de la capital española.
La cantidad que el Real Madrid le abonó al Manchester United ha sido de 15 millones de euros y el contrato es por tres temporadas.
El jugador se ha convertido de este modo en el tercer fichaje del recién elegido presidente, Ramón Calderón, tras Fabio Cannavaro y Emerson Ferreira da Rosa.
-----PALMARÉS-----
1 Supercopa holandesa con el PSV Eindhoven en la temporada 98/99.
2 Ligas holandesas con el PSV Eindhoven en las temporadas 99/00 y 00/01.
1 Liga inglesa con el Manchester United en la temporada 02/03.
1 Copa inglesa con el Manchester United en la temporada 03/04.
1 Copa de la liga inglesa con el Manchester United en la temporada 05/06.
Máximo goleador de la Liga holandesa en las temporadas 98/99 y 99/00.
'Jugador del Año' en la Liga holandesa en las temporadas 98/99 y 99/00.
Máximo goleador de la UEFA Champions League con el Manchester United en la temporada 01/02.
Mejor delantero de la UEFA Champions League con el Manchester United en la temporada 01/02.
Máximo goleador de la Liga inglesa en la temporada 02/03.